Con profundo entusiasmo y orgullo institucional, compartimos una noticia que enaltece el compromiso académico, la curiosidad intelectual y la excelencia humana de nuestra comunidad educativa. Tres estudiantes de Bachillerato de la Escuela Carlos Pereyra fueron distinguidos en el concurso anual de ensayo organizado por la Asociación Femenina Auxiliar al Instituto Americano de Ingenieros de Minas, Petróleo y Energía (WAAIME), en el marco del programa Educación para el Mañana, una iniciativa que busca promover la investigación y el pensamiento crítico entre jóvenes de distintas instituciones.
Este certamen, reconocido a nivel nacional por su rigor académico y enfoque en temas científicos con impacto social, desafía a las y los estudiantes a reflexionar en torno a elementos clave de la realidad contemporánea. En esta edición, el tema propuesto fue el neodimio, un elemento químico de la tabla periódica poco conocido, pero con implicaciones significativas en el ámbito tecnológico, económico y geopolítico.
Nos llena de satisfacción anunciar que, tras un proceso de evaluación exigente y altamente competitivo, nuestros estudiantes obtuvieron los tres primeros lugares:
- 1.er lugar: Ángel Ibrahim Silva Martínez (Admin B)
- 2.º lugar: Ana Cristina De la Maza Camacho (5°A)
- 3.er lugar: Karina Ochoa Aguilera (5°C)
Una mirada más allá de lo evidente
El ensayo ganador, elaborado por Ángel Silva, aborda con gran profundidad las dimensiones geopolíticas del neodimio. A través de una investigación sólida y una narrativa argumentativa madura, Ángel expone cómo este metal, fundamental en la fabricación de componentes para computadoras, turbinas eólicas, teléfonos móviles, misiles y sistemas de defensa, se ha convertido en una pieza estratégica en la economía mundial y en un factor latente de tensión entre potencias globales.
“Muchos de los conflictos actuales tienen como raíz la adquisición de elementos como el neodimio. Entender esto nos permite ver más allá de lo superficial y cuestionar lo que realmente está en juego”, explicó Ángel, quien invitó a sus compañeros a no quedarse con la primera capa de la información, sino a buscar siempre lo que hay detrás de las narrativas dominantes.
Por su parte, Ana Cristina De la Maza construyó su ensayo a partir de la frase “Lo esencial es invisible a los ojos”, extraída de El Principito, conectando de manera poética y reflexiva con el carácter casi invisible del neodimio en nuestra vida diaria, pese a su uso crucial en tecnologías de uso cotidiano. Su análisis contrastó los beneficios tecnológicos de este elemento con las problemáticas ambientales asociadas a su extracción y explotación, señalando que “muchas veces no se puede llegar a un bien común sin enfrentar contradicciones éticas o sociales”.
En tanto, Karina Ochoa, quien obtuvo el tercer lugar, compartió que su acercamiento al tema fue completamente nuevo y desafiante. A través de su proceso de investigación, descubrió la omnipresencia del neodimio en objetos tan cotidianos como los audífonos, los imanes o los motores eléctricos. “Fue sorprendente descubrir cuántas cosas en nuestra vida cotidiana dependen de este elemento. Me recordó la importancia de atrevernos a explorar temas que a primera vista podrían parecer ajenos a nuestros intereses inmediatos”, comentó.
Más allá del reconocimiento: una experiencia formativa integral
Esta experiencia fue mucho más que un ejercicio académico. En sus palabras, participar en el concurso significó una oportunidad para desarrollar habilidades esenciales como la investigación rigurosa, la escritura argumentativa, el análisis crítico y la comunicación escrita.
Además, destacaron cómo este tipo de convocatorias despierta el interés por la ciencia, la tecnología, la justicia ambiental y el conocimiento del mundo contemporáneo desde una mirada integral. También reafirmaron su convicción de que el pensamiento crítico sigue siendo una herramienta indispensable en una época donde la inteligencia artificial, las redes sociales y la inmediatez informativa amenazan con sustituir la reflexión profunda.
Karina animó a sus compañeras y compañeros a no autoimponerse límites: “Siempre hay un paso más que puedes dar para demostrar tus habilidades”. Ana Cristina añadió que “en un mundo automatizado, pensar por cuenta propia es un acto revolucionario”, y Ángel cerró con una frase inspiradora: “Darse la oportunidad de conocer es abrirse a nuevas experiencias que pueden dejarte mucho más de lo que esperas”.
Toda la comunidad educativa, expresamos nuestra más sincera felicitación a Ángel, Ana Cristina y Karina por haber representado con excelencia y compromiso a la Escuela Carlos Pereyra. Su participación no solo demuestra el alto nivel académico de nuestros estudiantes, sino también su capacidad de mirar el mundo con profundidad, sensibilidad y un genuino deseo de contribuir a una sociedad más justa y consciente.
Agradecemos a WAAIME por generar espacios de encuentro entre la ciencia, la juventud y el pensamiento ético, promoviendo una educación que, al igual que la nuestra, apuesta por formar mujeres y hombres para los demás.
Que este logro inspire a más estudiantes Pereyra a seguir cuestionando, investigando y construyendo con valentía, creatividad y esperanza el mañana que anhelamos.















