Al mirar hacia atrás en este año escolar, me llena de emoción y gratitud reflexionar sobre todos los eventos y transformaciones que han marcado nuestra trayectoria en el colegio.

Es motivo de alegría y satisfacción observar el progreso académico que hemos logrado a través de la implementación de nuevas metodologías y programas educativos. Nuestros docentes han sido fundamentales en este proceso, adoptando enfoques innovadores y adaptados a las necesidades de nuestros estudiantes. Alienta ver a nuestros alumnos involucrarse activamente en su aprendizaje, explorando, indagando y creciendo en un entorno que fomenta la curiosidad y el pensamiento crítico. La mejora continua es un pilar central en nuestra misión, y el compromiso del personal docente ha sido un testimonio de su dedicación y entrega.
Uno de los hitos más memorables de este año fueron los Juegos Interjesuíticos LII siendo la sede nuestra querida Pereyra, donde nuestros estudiantes compitieron con pasión y dedicación, representando con orgullo a nuestra institución. Estos juegos no solo pusieron a prueba sus habilidades deportivas, sino que también fueron una oportunidad para fomentar el compañerismo, el trabajo en equipo y la fraternidad entre nuestros jóvenes. Vimos cómo el espíritu de San Ignacio nos inspira a ser “hombres y mujeres para los demás”, convirtiendo la competencia en una celebración de la hermandad y el respeto mutuo. Estoy convencido de que estos momentos quedan grabados en el corazón de cada uno de nuestros estudiantes, reforzando la importancia de una comunidad que vive y celebra en armonía.
Sumado a esto, me gustaría resaltar con entusiasmo los esfuerzos que hemos realizado en el remodelamiento de nuestros espacios físicos. La transformación de nuestras aulas y espacios comunes para que sean más funcionales y acogedores favorece un entorno propicio para el aprendizaje. Crear un espacio donde nuestros estudiantes se sientan inspirados y motivados es nuestra prioridad, y cada mejora realizada es un paso más hacia la educación que soñamos.
Con gran expectativa, también miramos hacia el futuro con la esperanza de la implementación del programa Cambridge English School. Este programa no solo enriquecerá nuestras propuestas educativas, sino que también abrirá nuevas puertas a nuestros estudiantes en un mundo globalizado. Les brindará las herramientas necesarias para comunicarse eficazmente y para acceder a un sinfín de oportunidades, fortaleciendo su formación integral en un contexto internacional.
Este año, bajo el lema de “Fraternidad y ser prójimo de los demás”, hemos trabajado arduamente para desarrollar un clima de empatía y solidaridad. Estos valores ignacianos son la esencia de nuestra comunidad y nos instan a brindar apoyo y amor al prójimo. Cada actividad realizada, ya sea en el ámbito académico, espiritual, religioso, deportivo o social, ha buscado fortalecer este espíritu en cada uno de nosotros.
Quisiera aprovechar esta oportunidad para expresar mi más sincero agradecimiento a todo el personal del colegio: docentes, administrativos, personal de servicios generales y entrenadores deportivos. Su dedicación y esfuerzo incondicional son la base sobre la cual se edifica nuestra misión educativa. Asimismo, agradezco a todos nuestros padres y madres de familia, cuyo apoyo y compromiso son imprescindibles en la formación de nuestros estudiantes.
Finalmente, a nuestros graduados, les deseo lo mejor en esta nueva etapa que comienzan. Confío en que llevarán consigo los valores y enseñanzas que han adquirido a lo largo de su paso por este colegio. Recuerden que aquí siempre tendrán un hogar y una comunidad dispuesta a apoyarlos en su camino.
Con gratitud y esperanza, los invito a seguir trabajando juntos en la construcción de un mundo más justo y solidario, donde la educación sea una herramienta de transformación.
¡Que Dios los bendiga a todos!
P. Ricardo Cámara Lugo S.J.
Rector








