La Escuela Carlos Pereyra vivió una ceremonia emotiva y solemne que marcó el inicio de una nueva etapa en su historia institucional.
El Gimnasio Auditorio Loyola estaba lleno la noche del lunes 31 de agosto. Autoridades jesuitas, docentes, personal administrativo, madres y padres de familia, estudiantes. Todos ahí para lo mismo: agradecer seis años y recibir lo que viene.
Una misión que no se interrumpe
En la tradición jesuita, el cambio de rector no es un simple relevo. Es un acto de discernimiento: la Compañía de Jesús confía una comunidad y una historia a quien considera llamado a servirla. El maestro de ceremonias lo dijo al abrir el evento: “Cambian las responsabilidades y las personas que las asumen, pero permanece la misión que nos convoca: formar personas íntegras, conscientes de su realidad, comprometidas con los demás y dispuestas a poner sus capacidades al servicio del bien mayor.”



Seis años de camino compartido
El P. Ricardo Cámara Lugo, S.J. asumió el rectorado en agosto de 2020, en plena pandemia, cuando nadie sabía bien cómo iba a funcionar una escuela sin aulas. Desde ahí condujo un proceso que derivó en el Proyecto Curricular Integrador Pereyra, la certificación Cambridge English y la Planeación Estratégica 2024–2028.
Al despedirse, habló con la voz de quien deja algo que quiere mucho: “Recibes una comunidad con una historia profunda, con una identidad muy viva y, sobre todo, con muchas personas comprometidas con esta misión. Me alegra saber que este camino queda en manos de alguien que conoce la Pereyra, que ya ha formado parte de esta comunidad y que regresa a ella.”
El Provincial de la Compañía de Jesús
El P. Enrique Javier Mireles Bueno, S.J., Prepósito Provincial de la Compañía de Jesús en México, presidió el acto junto al P. José Vázquez Álvarez, S.J., Secretario de Educación de la Compañía de Jesús en México y rector del Instituto Oriente de Puebla. Que ambos estuvieran en el presidium no es un detalle menor: en la estructura jesuita, quien dirige una obra educativa lo hace enviado, no por mérito propio, sino por misión asignada.
Bienvenido de regreso, P. Roberto
El P. Roberto Padilla Obeso, S.J. no llega como desconocido. Entre 2013 y 2018 estuvo aquí como asesor espiritual, caminando por estos mismos pasillos, acompañando retiros y procesos de formación ignaciana. Quienes lo conocieron de entonces lo recibieron esta noche como a alguien que regresa a casa.
Desde que salió de la Pereyra, su recorrido dentro de la red jesuita ha sido amplio: Director General Académico del Instituto Oriente de Puebla, Presidente de FLACSI entre 2023 y 2025, Delegado de Educación para América Latina y el Caribe ante ICAJE, y Director del Medio Universitario de la Universidad Iberoamericana Tijuana. Formación en Administración y Finanzas, Filosofía Social, Ciencias Teológicas, y una maestría en Currículum y Enseñanza por Fordham University en Nueva York.
Al tomar la palabra, pidió la intercesión de la Virgen María y fue directo sobre lo que espera de esta etapa: “Que sigamos transparentando una educación jesuita de calidad y de vanguardia que forme personas para y por los demás, capaces de sumarse a la labor de reconciliación y justicia que este mundo tanto necesita.”
Una historia que pertenece a todos
Esta historia no le pertenece a quien ocupa la rectoría. Les pertenece a los docentes que enseñan, a los estudiantes que aprenden, a las familias que confían y al personal que sostiene la obra todos los días. Cada generación recibe algo, lo cuida y lo entrega.
El legado permanece porque continúa en movimiento.
«Alabanza al que lucha».
















