En días pasados, los equipos directivos de la Escuela Carlos Pereyra tuvieron la oportunidad de participar en el Taller: Fortalecimiento de los equipos directivos a la luz de las competencias directivas ignacianas, una experiencia formativa especialmente diseñada para líderes de centros de la Compañía de Jesús en América Latina.
Este taller, guiado por Cristina Rodríguez Peña, especialista en gestión educativa y procesos de mejora continua, y Javier González, Responsable de Comunicación de FLACSI, se desarrolló a través de tres jornadas presenciales (28, 29 y 30 de agosto) y se tienen programadas dos sesiones virtuales para septiembre y octubre.
Una experiencia de liderazgo ignaciano
La propuesta formativa partió de una convicción clara: la mejora de la calidad educativa no depende únicamente de implementar procesos o proyectos innovadores, sino de la existencia de liderazgos sólidos, capaces de orientar la vida del centro educativo hacia objetivos comunes y con impacto en la formación integral de los estudiantes.
En este sentido, los equipos directivos tuvieron la oportunidad de reflexionar sobre su propia práctica de gestión, tanto a nivel personal como de equipo, para identificar fortalezas y áreas de mejora. La dinámica del taller favoreció la autocrítica constructiva, el discernimiento comunitario y la generación de consensos, aspectos que se consideran fundamentales en la tradición ignaciana para guiar procesos educativos con visión y coherencia.
Contenidos y objetivos
El programa se estructuró en torno a las competencias directivas ignacianas, que buscan integrar la espiritualidad, la pedagogía innovadora y el liderazgo efectivo. Entre los objetivos alcanzados, los directivos lograron:
- Reflexionar de manera crítica y colaborativa sobre el impacto de su gestión en la vida de la Escuela.
- Fortalecer la gestión pedagógica, alineándose con la misión institucional y con la Propuesta Educativa jesuita.
- Ejercitar herramientas de gestión para mejorar la efectividad de su liderazgo y el trabajo en equipo.
- Movilizar la acción educativa hacia la mejora continua, la innovación pedagógica y la construcción de consensos.
Asimismo, la facilitadora ofreció un marco teórico-práctico que permitió a los participantes conectar la tradición ignaciana con las demandas contemporáneas de la educación, generando un espacio de diálogo entre la experiencia acumulada y los retos actuales de los centros educativos.
Una estrategia metodológica activa
El taller cuenta con una metodología activa y aplicada. A través de discusiones, análisis de casos, trabajo en equipo y la construcción de propuestas concretas, los directivos pudieron situar su aprendizaje en el contexto real de la Escuela Carlos Pereyra. Esta estrategia permitió que los aprendizajes no se quedaran en la teoría, sino que se tradujeran en herramientas prácticas listas para implementarse en los procesos internos.

Un paso hacia el Magis
La participación en este taller reafirma el compromiso de la Escuela Carlos Pereyra con la formación integral no solo de los estudiantes, sino también de quienes lideran los procesos educativos. Los directivos reconocieron la importancia de fortalecer constantemente sus competencias de liderazgo, conscientes de que su rol es clave para orientar la vida de la comunidad educativa, garantizar la calidad académica y promover una cultura escolar ignaciana.
En palabras de los facilitadores, el verdadero liderazgo ignaciano es aquel que, además de lograr resultados visibles, sabe dar sentido al quehacer educativo, movilizar a las personas tras objetivos compartidos y hacerlo siempre con espíritu de servicio, discernimiento y búsqueda del bien común.
Este taller se convierte así en un punto de partida para seguir creciendo como comunidad directiva, con la certeza de que la mejora continua y el trabajo colaborativo son caminos indispensables para alcanzar el Magis, buscando siempre lo mejor para las y los estudiantes de la Escuela Carlos Pereyra.















